Entre los componentes claves de la suspensión de los vehículos encontramos los amortiguadores. Su función principal es mantener el contacto de las ruedas con el suelo, brindando estabilidad y absorbiendo las irregularidades que pueda presentar el camino.
A continuación te explicamos por qué pueden dañarse los amortiguadores traseros y te presentamos el paso a paso de manera sencilla para hacer cambiarlos.
¿Por qué pueden romperse los amortiguadores traseros?
Los amortiguadores se desgastan progresivamente y no de repente. Entre los motivos más comunes encontramos el desgaste por el uso, la sobrecarga de manera frecuente, corrosión de componentes metálicos, fugas de aceite y caminos que no se encuentran en buenas condiciones.
Se puede detectar que es el momento de cambiarlos porque el vehículo se balancea mucho al doblar o frenar, se escuchan ruidos extraños de la parte trasera, se sienten golpes al pasar por lomos o baches y/o se nota un desgaste irregular en los neumáticos.
Siempre es recomendable cambiar ambos al mismo tiempo para mantener el equilibrio del vehículo.
Paso a paso: cómo cambiar los amortiguadores traseros de una Citroën Berlingo
Vas a necesitar las siguientes herramientas:
- Gato hidráulico
- Llave cruz o pistola de impacto
- Llaves de tubo o combinadas (16 mm o 17 mm, según modelo)
- Lubricante (puede ser el DWL40)
- Amortiguadores nuevos compatibles
Como primer paso tenes que estacionar el vehículo en un lugar plano y activar el freno de mano.
Luego con el gato hidráulico hay que levantar la parte trasera. Si te resulta más cómodo, podes quitar las ruedas traseras.
Un vez que identificaste el amortiguador hay que retirar los tornillos (vas a necesitar lubricante si están oxidados)
Luego en la misma posición hay que colocar el nuevo, alineando los orificios y colocando los tornillos. Hay que apretar firmemente.
Finalmente si quitaste las ruedas, hay que colocarla nuevamente. Luego bajas el auto con cuidado y listo!
Recordá que esta es una guía práctica y orientativa. Pero si no tenés experiencia en mecánica o las herramientas adecuadas, se recomienda acudir a un taller de confianza.
